Esta es una historia de amor, de sueños y de vida.
La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.
Queridos lectores nocturnos:
Siempre he leído buenas criticas de esta autora, que generalmente escribe romance, y si bien no es mi genero quería darle oportunidad sobre todo con una pluma ágil y hermosa como la que se decía que ella tenía. No me ha decepcionado, es un libro hermoso y tierno pero... Al principio me ha costado muchísimo seguir leyendo. Ahora les cuento porqué.
El libro está narrado en primera persona del singular con la voz de nuestra querida protagonista Valentina, sin embargo, la prosa es al estilo de un diario personal y/o intimo donde ella plasma todos sus sentimientos, sus pensamientos y lo que cree conocer de la persona que ama: Gabriel. Al mismo tiempo, la historia está dividida en épocas, a partir de los años sesenta donde nuestra pareja se conoce. Las primeras paginas se me hicieron lentas y muy clichés porque la velocidad con la que se predicaban amor era vertiginosa. Sin embargo, si nos ubicamos en la década en a que se encuentran, se sobrentiende que al salir con un chico básicamente tenías que casarte con él después.
A medida que el libro se va desarrollando, sobre todo durante la década de los setenta/ochenta, se puede empatizar bastante con la pareja, con sus miedos, sus sueños, sus progresos, etc. Sobre todo, podemos observar una increíble evolución: de ser una inocente y poco educada joven (pues siendo del campo apenas sabía leer o escribir), pasa a ser una mujer empoderada, con estudios y dispuesta a conseguir un trabajo (en aquella época no estaba del todo bien visto que una mujer hiciera ese tipo de cosas ya que su tarea era ser ama de casa, tener bebés, etc). Por lo que podemos sintonizar con Valentina y su situación de no derechos de las mujeres; con ella vamos a indignarnos, sentirnos vulnerables pero también fuertes, decididas y muy humanas. Cada época,
entonces, va aportando con sus referencias históricas y causa una impresion y/o afecta a los personajes de tal o cual manera, lo que hace aún más realista toda la situación y sus desarrollos. Porque si algo me gustó, además de las hermosas frases y enseñanzas que el libro tiene, es la profundidad de la protagonista. Cómo ve sus errores, cómo ve sus decisiones, y sobre todo, cómo ve a los demás: nunca termina por odiar a nadie sino que los comprende, son tan humanos como ella y sabe, entiende porque le ha sucedido a ella, que van a cometer mil y una equivocaciones, pero mientras se pueda hablar, se pueda ser sincero el uno con el otro hay solución para el problema. Lo único que puede separar a las parejas es la perdida de la fe y la confianza, la imposibilidad de ser honesto y contar tus debilidades, cuando ambas partes se dejan absorber por la rutina. Cuando ya no se esfuerzan o se preocupan por su vinculo.Como dije anteriormente, el libro te hace reflexionar mucho sobre tus acciones y sobre la relación que tienes con tu pareja o tu familia en sí. Sin embargo, otra cosa que no me terminó de convencer del todo, es que Valentina se centra únicamente en su amor, durante varias épocas veremos que no nombra ni a una sola amiga, tan solo al final cuando requiere de sus servicios laborales. Eso no me gustó del todo porque a ver, no todo puede girar en torno a tu pareja, sino que uno debe expandir sus horizontes, conocer sus gustos, realizar sus hobbies, etc. Para mí, la mejor década fue la de los noventa, allí si me encantó absolutamente todo, pero no me adentraré tanto para no hacer spoiler alguno.
Puedo destacar muchísimas frases y momentos bellisimos pero por el momento subiré unos cuantos a la reseña para dejarles con la magia de la expectación, los animo a leerlo pues es una historia que termina gustando al final. No tiene muchas páginas ni muchas descripciones (solo las justas) sino que se centra en los sentimientos y pensamientos de la protagonista y, por ende, su visión de los acontecimientos. Por lo que se lee rápido y fácil, aún cuando no te guste tanto el genero.En conclusión, le doy cuatro alitas de cinco:





