Dentro del Mal - Melanie Alexander





Tras la muerte de su hermano Daniel, Samantha, una detective privado, se adentra en un mundo de lo más oscuro. Para descubrir lo ocurrido ante su misteriosa muerte, se infiltra en el interior de una secta de adoradores de Satán, donde se tropieza con algo más siniestro de lo que en un principio imaginó.
La noche de Walpurgis, un oscuro ritual, despierta las fuerzas demoníacas y con ello, alguien inesperado aparece en su vida: Bäel. Un demonio de verdad la hará replantearse toda su vida como huérfana. Su mundo se descontrola, y solo junto a Bäel podrá desentrañar el misterio, ya que no se trata solo de la muerte de su hermano, también va relacionado con ella y sus orígenes.
A pesar de sus diferencias, el demonio penetrará en lo más hondo de Samantha.

¿Podrán confiar el uno en el otro?

¿Conseguirán desentrañar lo que oculta la secta satánica y las muertes que la acompañan?


Queridos lectores nocturnos: 

Como bien saben, es el mes del terror y por lo tanto ando buscando libros de temática oscura, cuando vi este (su titulo y portada, además de su sinopsis) me llamo mucho. Pensé: perfecto, esta es una historia que estaba buscando.

Ahora bien, al principio lo leí entretenida pues empieza con mucho misterio. La protagonista Samantha se prepara para ir a un rito satánico la noche de Walpurgis, una fecha donde las energías oscuras y el Mal están más presentes que nunca. Ella ha decidido infiltrarse en la Iglesia Negra para averiguar quien o que mato a su hermano y por qué la policía le miente. Sin embargo, luego de esas primeras paginas (quizás unas quince) decae. Tenemos el típico cliché en cuanto a demonio que secuestra a la protagonista, se enamoran sin razón aparente salvo por su atracción física. No ahonda mucho, en general, en el origen de esta Iglesia Oscura más allá de nombrar que es la continuación de una institución que hace tiempo se creia olvidada/destruida. Quizás porque al ser parte de la cultura española se de por sentado y aquellos lectores de ese origen tienen la oportunidad de comprender más.



La protagonista Samanta, es una mujer terca, valiente, determinada pero muy desconfiada por lo que no tiene en cuenta su amistad con Sergio y Alicia, a quienes los suele dejar mucho de lado. Aún así, sus amigos tratan de presentarse constantemente en su vida, siendo los dos policías, intentan por sus medios averiguar que es lo que le ha sucedido al gemelo de Samanta. El mismo si bien no esta presente físicamente en la historia, perdura en un diario que ha escrito. Daniel, es uno de los personajes que más me ha intrigado; a pesar de ser tan allegado a su hermana, ella apenas se dio cuenta de la profundidad de los pensamientos y en el dolor que lo recorría cada día. Y ese sufrimiento tiene que ver con el pasado de ambos, huérfanos que apenas podían sobrevivir en las casas de acogida. Al tenerse el uno al otro, el alejamiento de su hermano y su muerte prematura provocan en Samantha un quiebre total. Si bien busca la verdad (es una investigadora privada y tiene la astucia y la determinación para hacerlo), no puede evitar caer en las adicciones por el hecho de encontrarse tan sola en el mundo: la bebida y el cigarrillo son su respiro, sus anhelos. Que es uno de los problemas más entendibles del libro pero que más me ha sacado de quicio. Para la mitad de la historia a Samantha la han intentado matar como cinco veces diferentes pero ella sigue regresando a su departamento, sigue tomando hasta quedar casi desmayada y apenas si se alimenta con algo que no sea cigarrillo. No pude congeniar con ella después del comienzo de la trama. Pues la chica vengativa iba quedando atrás para mostrar a una joven ahogada en pena e irresponsable a pesar de sus capacidades como buena detective.


Ella, de una u otra manera, se encuentra vinculada al demonio que se escapo la noche de Walpurgis donde todo dio un giro de 360 grados. Acusada de asesinado, de robo y de allanamiento a la propiedad privada, no tiene más remedio que acudir al ser que tiene la habilidad de moverse por la dimensión humana y demoníaca por igual. Este es Bäel, un marques del infierno, un rey de su región. Un hombre que es el mismísimo pecado en carne y hueso, su participación va a lograr encender en Samantha su libido y sus alarmas internas, pues hay algo innato en ellos que se llaman mutuamente pero no voy a decir nada más para omitir todo posible spoiler.

El libro es new adult , por lo que tiene varias escenas de sexo explicito, las cuales están bien narradas aunque tienen un par palabras que se repiten muchas veces a la hora de describir las actividades carnales de nuestros protagonistas. Porque ese es otro detalle que destacar, la de historia es en primera, por lo que si bien conocemos los pensamientos de Samantha, podremos echar un vistazo en la mente de Bäel a quien se le cede la voz en un par de capítulos y quien me fascino mucho más que la de la protagonista. Él me pareció más coherente, pensativo y con más predilección a la acción. Sin embargo, tampoco me terminó de convencer del todo porque se unen muy rápidamente y se preocupan el uno por el otro a una velocidad vertiginosa.
Por otra parte, Sergio y Alice, aparecen casi nada hasta el último momento y donde, a mi parecer, no pintaban para nada. Sobre todo porque terminaban en el infierno y se suponía que no se podía llevar con tanta libertad a los humanos que no debían estar allí.  Es en la recta final, también, donde Samanta comete el error más tonto y poco creíble, se va a investigar sola al único sospechoso, quien al parecer está a punto de cometer otro acto atroz. Lo cual me pareció super ilógico, más ella siendo una investigadora privada y para colmo no le avisa su idea a nadie... No despierta a Bäel, no le deja un mensaje a Alice ni a Sergio. NADA. Obviamente, las cosas terminan mal para ella y es nuestro querido demonio quien la salva.

Al final del libro, ya podemos conocer por qué Daniel recurrió a los cultos satánicos y cual es la conexión de ellos con el infierno. Siendo este, además, uno abierto ya que la trama sigue en un segundo libro.

A mi parecer había mucho más jugos para sacarle al mundo que ha creado Alexander pues no ahondo demasiado en la Iglesia Oscura ni en le jerarquía de demonios (más allá de los nombres que se ven y en los marqueses del infierno, que con suerte salen dos). Los "enemigos" de los protagonistas también podrían haber sido más explotados, ya que apenas nos enteramos de la razón detrás de todos los asesinatos y se termina. Personajes como Salvador y Francisco no me convencieron por su poca participación en la trama a pesar de ser importantes. Por suerte al primero lo leeremos en la segunda entrega aunque del segundo creo que no (ojalá sí porque jamás entendí porqué odiaba tanto a Samantha).

Encontré algunos errores de tipeo y de sintaxis, sin embargo, la portada es bellisima y fue lo que más me había llamado (además de su sinopsis).

Por estas razones le doy dos alitas de cinco: