La Canción de la Corriente - Sarah Tolcser







Carolina Oresteia está destinada al río. Durante generaciones, su familia ha sido llamada por el dios del Río, que ha guiado a sus capitanes en innumerables viajes a lo largo de las tierras fluviales. A los 17 años, ella ha pasado años escuchando el agua, lista para hacerse cargo de su destino. Sin embargo, el dios del río aún no ha pronunciado su nombre y si no lo ha hecho hasta ahora, existe la posibilidad de que nunca lo haga. 
La vida de Caro da un vuelco inesperado cuando su padre es arrestado por negarse a transportar una caja misteriosa. Ella decide tomar su futuro en sus propias manos y acepta entregar la carga a cambio de su liberación. 
Pero la caja es más peligrosa de lo que imaginaba y pronto se ve atrapada en una red de política y mentiras, con despiadados piratas tras el cargamento y sin el dios del río para ayudarla. 
Con tanto en juego, Caro debe elegir entre la vida que siempre quiso y la que nunca podría haberse imaginado.



Queridos lectores nocturnos:

Vengo a ustedes con una nueva reseña, de un libro que me enamoró muchísimo.  Espero les guste y los anime a leerlo.



Desde la sinopsis podemos observar que el libro está lleno de aventuras, viajes y conflictos socio-políticos. Es decir, tiene de todo un poco. 

En el mundo de Caro, los balandreros son gente orgullosa y admirada: son quienes llevan artefactos y cargamentos por el río, sin importar el clima o los conflictos internos de las ciudades en las que arriben. Son neutrales, eso no significa que no sean daño colateral de los problemas políticos de los diferentes reinos que bordean al río y al mar. Es por ello que el padre de Caro, Nick y varios balandreros inocentes son arrestados, secuestrados y torturados. Para salvar a su querido padre, Caro hará lo que sea necesario, incluso, intentar forjarse su destino. A pesar de que este, hace tiempo atrás, ya fue escrito. 


"Yo era una Oresteia. Pertenecíamos al río. La idea de que otro dios se metiese en mis asuntos no me caía nada bien." 
(TOLCSER. Pág. 80)

El tema del destino es muy importante para la trama, cada reino tiene su propio Dios, sin embargo, algunos son más "conversadores" que otros: 

"Lo que sucede con los dioses (...) es que les gusta ser un poco reservados con respecto a sus asuntos. Y para tu información, los balandreros están muy familiarizados con los dioses. Hay uno en el fondo del río. Todo el mundo sabe eso. Todos los capitanes de mi familia tienen el favor del dios del río. 
 Excepto yo (...)"
(TOLCSER. Pág. 83).

Así es, Caro no tiene apoyo del dios que ha guiado a su familia por generaciones y generaciones. Ella continuamente se ve obligada a usar todas sus capacidades y sabiduría, justamente, porque no puede captar o hablar el lenguaje de las cosas pequeñas, idioma en el que el dios y los balandreros se comunican. Sin embargo, nosotros, los lectores, notamos ciertos detalles y pistas de que está destinada a algo muchísimo más grande: al mar. Eso puede verse y leerse en las múltiples referencias a las gaviotas, niebla y agua salada, cosas con las que nuestra querida Caro siente gran afinidad. 


"Había gaviotas que volaban en circulo y en picada alrededor del cúter. Una se poso sobre la barandilla, agitando sus alas grises. Giró su cabeza y me miró directamente a los ojos. 
Y susurró mi nombre."
(TOLCSER. Pág. 142).

Lamentablemente, ella se niega a ver las  pistas que la diosa del Mar le deja en muchas ocasiones, lo cual molesta bastante. Solo al final, y cuando se lo dicen, se da cuenta de que ella entiende el lenguaje de las grandes cosas. Y, que no esta destinada a estar atado al pequeño río sino más bien a las grandes y desconocidas extensiones de agua salada. 

"Una coincidencia. Eso era todo. Solo los oráculos tenían sueños reales (...) Y todo había terminado mezclado en mi sueño de alguna manera (...)"
(TOLCSER. Pág. 191). 

Ahora bien, hay otros personajes super interesantes que van a ayudar a nuestra protagonista y otros, que intentaran matarla. Uno de los más queridos por mí es Fee, la mujer-rana. Ella puede contactarse continuamente con el dios del río, pues es una de sus descendientes más directas. Es de pocas palabras y muchísima acción, una ayuda constante para nuestra Caro, un salvavidas en el mundo patas arriba de ella. Siempre sabe que hacer, es muy empática y ayuda a todos por igual.


Por otra parte, tenemos al misterioso Tarquin, ¿quién es el? ¿un simple mensajero o algún enemigo disfrazado? Las verdades se van revelando a medida que la aventura prosigue. Estos dos tienen tiempo para conocerse y, aunque al principio se odien, hay una atracción que va evolucionando. Al principio Tarquin es un muchacho algo inútil, demasiado arrogante y obviamente,  muy mimado en su infancia. Típico de alguien proveniente de una familia adinerada en Akhaia. Mientras que Caro no es de esas chicas que usa vestidos y se deja guiar por los hombres. No, todo lo contrario, sabe y conoce sobre el barco en el que viajan, su amado CormoránEl barco es su hogar, una extensión de ella misma, se conocen como si fueran las dos caras de una misma moneda, por lo tanto, ella le tiene fe a su Cormorán. Ha navegado desde niña y tiene el apoyo de su primera oficial, Fee. No necesita que un niño venga a decirle qué hacer o cómo debe verse. Es muy divertido ver cómo se relacionan, cómo van estrechando los lazos en una buena amistad y, quizás, en algo más.

También, en esta entretenida aventura por los ríos y las tierras fluviales, va a aparecer la otra mitad de la familia de Caro,de parte materna. Su madre: Tamaré Bollard. Es hija de una reconocida familia de comerciantes y mercantes. Despiadada y brutal, hará lo necesario para concretar sus negocios. Sin embargo, si hay algo que destacar de esta familia, no es su trascendencia monetaria o su pasado histórico de navegantes y exploradores. No, es el hecho de que si un Bollard está en problemas, todos los Bollards van a ayudar. Me hubiese gustado que Caro le pidiera más ayuda a su madre, quien a través de toda la novela, se nota que tiene ganas de brindarle una mano. Pero ella tiene un problema con sus padres, no están casados, ha vivido toda su infancia con Nick, su padre. Y cuando lo ha pasado con su madre, ella la ha obligado a usar vestidos y a aparentar algo que no es. Por eso, Caro desconfía.

Dentro de la familia Bollard, hay una prima que no solo será un respiro para Caro, sino también aportara información. Y ella es Kate, una Mujer de las Sombras. A pesar de ser besada por la diosa de la Oscuridad, Kate tiene miedo de decirle a sus padres quién es realmente y qué es lo que puede hacer, ya que para los Bollard solo importan los beneficios y las ganancias que pueden generar, siempre pidiendo fidelidad a cada integrante, independientemente de los sueños de los mismos. Por lo tanto, esta atada de manos, pero eso no le impide ayudar a su prima más querida. La verdad que este personaje me gustó muchísimo. Es muy extrovertida, bella, y un poco más decidida que Caro, a pesar del problema familiar que la envuelve.

"Entendí lo que Kente no había dicho. Los Bollard no tenían ni la mas remota noción de por qué alguien podría no querer ser miembro de una compañía mercante. Se esperaba que mi prima se casara con un buen partido y entrara en el negocio familiar. Si revelaba su talento para la magia, sus padres podrían fingir estar de acuerdo pero, en secreto, la mirarían con desdén. Yo sabia cómo era eso." 
(TOLCSER. Pág. 217).

Finalmente, otro importante personaje que se une un poco al último de la aventura, es Nereus, un misterioso marinero con tatuajes de sirenas obscenos y ojos de alguien que ha vivido demasiado para seguir vivo. Él también esta afiliado con la diosa del Mar, y si bien no tiene el poder ni el permiso de la misma para contarle a Caro sobre su destino o de a quien pertenece, es una gran ayuda tanto a la hora de navegar como a la hora de pelear.

(...) Estas acostumbrada al rió. El mar es más profundo. Más oscuro. Lleno de secretos. El mar conserva las cosas que se lleva. Las profundidades están sembradas de restos de barcos y ciudades (...)" (TOLCSER. Pág 297).

Caro y su tripulación, Tarquin, Fee y Kate, deberán hacer lo imposible para sobrevivir a Los Perros Negros, comandados por Melanos, un conocido corsario avaricioso. Sin la ayuda del dios del río, pero con la buena suerte que parece estar siempre del lado de nuestra protagonista.


Una lectura totalmente recomendada, llena de acción, de muerte, de amor, de traición, de política y de dioses. Lo único que se me dificultó en algunos momentos fue el hecho de que las descripciones, si bien bastante completas y enriquecedoras, estaban llenas de palabras que no conocía. Como las partes de los barcos, los tipos de barcos, sus precisiones y demás. Hubiese estado bueno que la autora colocara algún tipo de glosario al final de libro.

La edición, preciosa, esta editorial me tiene completamente enamorada: cada capítulo empezaba en una hoja en negro con el dibujo de una luna, estrellas y un barco. Los bordes de las hojas tenían lineas suaves y ondulantes que parecían el movimiento fluido del río. E incluso había pequeños barquitos navegando por ellos.

Por estas razones le doy un: